Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio de 2025)
Poner fin a la contaminación por plásticos
Este año, bajo el lema “Poner fin a la contaminación por plásticos”, Naciones Unidas centra la atención global en los efectos devastadores de los residuos plásticos sobre los ecosistemas, la biodiversidad y la salud humana. Desde la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), queremos destacar que esta crisis ambiental es, asimismo, una crisis de salud respiratoria, especialmente para los más vulnerables: niños y adolescentes.
La contaminación ambiental: una amenaza directa para la salud respiratoria
La contaminación del aire —agravada por partículas en suspensión, gases tóxicos y, más recientemente, microplásticos— constituye una amenaza creciente para la salud respiratoria infantil. Estos contaminantes provocan inflamación de las vías respiratorias, desencadenan crisis asmáticas, aumentan la incidencia de infecciones respiratorias y pueden interferir en el desarrollo pulmonar desde edades tempranas.
Estudios recientes han detectado la presencia de microplásticos en el aire, especialmente en entornos urbanos. Estas diminutas partículas, procedentes de la degradación de residuos plásticos mal gestionados, pueden ser inhaladas y depositarse en los pulmones, con efectos aún en estudio, pero que ya generan gran preocupación en la comunidad científica.
Infancia y adolescencia: primeros en respirar, primeros en sufrir
Los niños y adolescentes, por su mayor frecuencia respiratoria, la estrechez de sus vías aéreas y su sistema inmunitario en desarrollo, son particularmente sensibles a la contaminación ambiental. La evidencia científica ha demostrado que vivir cerca de fuentes contaminantes —como el tráfico denso o incineradoras— incrementa el riesgo de padecer enfermedades respiratorias crónicas, alergias y una menor función pulmonar desde la infancia.
Además, la contaminación acústica y térmica asociada al deterioro ambiental afecta negativamente al sueño, al rendimiento escolar y al bienestar emocional de los menores, profundizando aún más las consecuencias sobre su salud integral.
Un futuro respirable exige decisiones valientes
Desde la SENP, impulsamos proyectos para la monitorización de la exposición real de niños y adolescentes a contaminantes ambientales mediante tecnologías portátiles, así como iniciativas para la promoción de entornos escolares saludables, zonas de bajas emisiones y políticas públicas basadas en evidencia científica.
En este Día Mundial del Medio Ambiente, hacemos un llamamiento urgente a gobiernos, instituciones educativas, profesionales sanitarios y familias para:
- Defender el derecho de todos los niños y niñas a respirar un aire limpio.
- Reducir de forma drástica la producción y el consumo de plásticos de un solo uso.
- Promover entornos urbanos más verdes, silenciosos y libres de emisiones contaminantes.
- Invertir en transporte público sostenible y en una planificación urbana saludable.
- Fomentar la educación ambiental como herramienta de prevención y empoderamiento.
En definitiva, Poner fin a la contaminación por plásticos es también proteger el aire que respiramos.







