«Por el clima, ya»: actuar hoy es proteger la salud de los niños mañana.
El Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 en el marco de la Conferencia de Estocolmo (Suecia), se celebra cada 5 de junio como la principal iniciativa global para concienciar sobre la protección del entorno.
El principal objetivo de esta jornada es crear conciencia sobre los problemas ambientales y promover la acción colectiva para proteger los ecosistemas, la biodiversidad y los recursos naturales, como el agua, los bosques y la tierra. Además, busca impulsar la educación ambiental, la adopción de hábitos sostenibles y la participación activa de la sociedad en la lucha contra el cambio climático, la contaminación y la deforestación.
Cada año se elige un país anfitrión y un tema central que refleja los desafíos ambientales más urgentes. En 2026, el lema es “Por el clima, ya”, una llamada contundente a la acción frente a una realidad innegable: el cambio climático no es una amenaza futura, sino un problema presente que está transformando nuestro entorno y nuestra salud.
El Día Mundial del Medio Ambiente nos invita a reflexionar: ¿qué señal queremos enviar a la Tierra? Aún estamos a tiempo de cambiar el rumbo, pero es necesario actuar de forma urgente y coordinada.
El medio ambiente y la salud respiratoria infantil. El entorno en el que vivimos es un determinante fundamental de la salud, especialmente durante la infancia. Desde la Pediatría y la Neumología Pediátrica, la evidencia científica demuestra que la exposición a factores ambientales adversos desde etapas tempranas condiciona el desarrollo pulmonar y aumenta el riesgo de enfermedad respiratoria.
Prevención: actuar desde hoy. El lema “Por el clima, ya” insiste en la urgencia de actuar. La prevención debe abordarse de forma integral actuando a nivel familiar, sanitario y comunitario.
Un compromiso con el futuro. El Día Mundial del Medio Ambiente es una llamada global a la acción para proteger el planeta y la salud de las personas. En este contexto, proteger el entorno no es solo una cuestión ecológica, sino una intervención directa en salud pública. La infancia representa una etapa crítica, pero también una oportunidad única para prevenir enfermedades y promover bienestar a largo plazo.
Desde la Pediatría y la Neumología Pediátrica, es fundamental reforzar el compromiso con el cuidado del medio ambiente como medida clave para garantizar un desarrollo respiratorio saludable.
Actuar frente al cambio climático es actuar en favor de la salud infantil. Porque proteger el planeta es proteger los pulmones de nuestros niños
Grupo de Trabajo de Tabaquismo y Medio Ambiente







